Mi nuevo liderazgo

Uno de los mayores retos que observo hoy en las organizaciones, es lograr que sus líderes ejerzan de manera comprometida y efectiva lo que llamaríamos un “buen” liderazgo, un liderazgo que obtenga los resultados que se esperan, “a pesar” de la coyuntura y de todas las vicisitudes que ésta conlleva (entiéndase liderazgo como un “conjunto de habilidades que un individuo tiene para influir en la forma de ser o actuar de otras personas, haciendo que este grupo, o equipo de personas, trabaje con entusiasmo y motivación, hacia el logro de objetivos comunes”).

He conocido muchas teorías del liderazgo, desde la más antigua, donde el líder era una especie de director de orquesta, donde marcaba la pauta, y todos lo seguían. Otras como la situacional, que te dice que debes ser un tipo de líder dependiendo de la situación que afrontas; la del liderazgo participativo, donde el líder no es más que un facilitador para que el equipo decida su rumbo; o la transformacional, que busca desarrollar al máximo el potencial de la gente a través del aprendizaje sistémico y adaptativo. Todas, en mi opinión ¡TODAS están correctas! (Sí, inclusive la del director de orquesta o capataz, porque cuando atraviesas una crisis como la que estamos viviendo hoy en día, hay que ser resolutivo y tomar decisiones pensadas, pero rápidas). Pero hay algo –varias cosas en realidad- que nunca me terminaron de cuadrar, y es que los líderes ¿Nacen o se hacen? Y por otro lado ¿Qué es lo que impacta en mi estilo de liderazgo? ¿Cómo soy yo cómo persona? ¿Mis experiencias personales? O más bien ¿Depende de si llevé un curso, de si tuve un buen jefe que me enseñó, o si leí o no muchas teorías? Es que sí, uno puede aprender mucho, pero siempre he creído que no es suficiente.

Como psicóloga y apasionada de la complejidad del ser humano, ando cuestionando y analizando casi todo el tiempo por qué las personas nos comportamos o dejamos de comportar de una u otra forma, y unido a esto, pienso: ¿Cómo podemos ser buenos líderes, si nuestra mente nos hace ser, y hacer cosas, y muchas veces de manera inconsciente? ¿Cómo aprendo a ser un buen líder, con libros, cursos, talleres? Y aún voy más allá ¿cómo puedo ser un buen líder, si no me conozco, o no me conozco como, “ser” humano?

Ante tanta duda y cuestionamiento, me puse a buscar información sobre liderazgo, pero desde una perspectiva más “humana”, no una que ayude al jefe a ser mejor jefe, sino una que nos ayude a ser mejores personas por medio de un desarrollo de nuestro propio entendimiento del “ser” humano, y que, en consecuencia, nos permita ser mejores líderes, pues al final ¿Si soy mejor persona, seré mejor líder? ¿No? A mí la lógica me dijo que sí.

Es así que encontré un modelo de liderazgo que ve al líder de manera holística e integral, como un ser humano, con pensamientos y creencias que rigen su forma de ser, que tiene una mente compleja que lo potencia o limita como persona, y claro, como líder. Esta teoría logra alcanzar un nivel muy hondo de autoconocimiento, y promueve una trasformación profunda, pues no sólo aborda las competencias que tiene un líder, o sus tendencias de comportamiento, sino que revela aquellas creencias, muchas veces infundadas o desconocidas, que nos hacen comportarnos y ser de diferentes formas.

Tanta maravilla me dejó intrigada, es así que, con Juan Carlos, mi partner en MG, decidimos aventurarnos y meternos de lleno a estudiar esta teoría tan prometedora de liderazgo, y para eso, hicimos un viaje hermoso a Ciudad de México (en el 2019, cuando aún podíamos viajar), a estudiar con la master de las masters, Caro. Cuando llegamos, estábamos felices pues íbamos a hacer una certificación en una herramienta 360° que nos permitiría medir la efectividad del liderazgo de una (o varias personas) y potenciar nuestras herramientas como empresa. Cuando regresamos a casa, JuanCa no me dejará mentir, éramos otros. Esta “herramienta” nos enseñó más de nosotros mismos, que cualquier otro método de autoconocimiento e introspección, nos hizo darnos cuenta de cómo somos, sí, pero más importante aún, de POR QUÉ somos como somos, y nos comportamos de la manera que lo hacemos, a nivel personal, familiar, y claro, profesional ¡No había alcanzado antes tal nivel de entendimiento, comprensión y perdón conmigo misma!

Es entonces que escribo esto para poder contarles que MG ha sido elegido como Ambassador de TheLeadershipCircleProfile para el Perú. Nos sentimos realmente orgullosos y felices de poder compartir con ustedes este modelo de desarrollo para líderes, en el cual creemos profundamente, y que estamos seguros que cada vez más personas, lo aplicarán en sus organizaciones y en sus vidas. Aprovecho también para agradecer a la Comunidad TLC Latam, personas maravillosas y con quienes compartimos este propósito de acompañar a quienes lo deseen, a iniciar un proceso de toma de conciencia, desarrollo y crecimiento.

Los invitamos entonces a conocer el modelo de TheLeadershipCircleProfile. Sabemos que son tiempos inciertos, pero si de algo estoy convencida, es que el mundo ya cambió, y que nos debemos enfrentar a los nuevos retos y oportunidades, parados desde una nueva “humanidad”, y para eso debemos conocernos, entendernos, querernos, y perdonarnos, con todos nuestros aciertos y errores, ya que, si queremos ser líderes más eficientes, tenemos que buscar, siempre, ser mejores personas.

Los invito a visitar nuestra web para conocer un poco más del TLC:  https://www.mgconsulting.com.pe/contactanos.php

Gracias a todos por leerme.

Espero de corazón, que todos estén muy bien.

Diana