Cuando decimos que las personas son lo más importante y no es verdad

Hace unos meses en una reunión en la que me tocó estar como consultor se estaba discutiendo cuál era el área “core” de la empresa. Luego de algunas opiniones, el gerente general dijo: “mi punto de vista es que las personas son lo más importante”, lo que lo llevó a sugerir priorizar áreas especializadas en lo humano y a pedirme incrementar el alcance de los procesos en los que los estábamos colaborando.

Las reuniones posteriores me hicieron notar que si bien había un interés real por la persona; el nivel de decisiones que se pensaban tomar no eran los necesarios, los compromisos no terminaban de ser totales y los proyectos no aseguraban resultados integrales. Esto no sólo por las decisiones de la empresa sino también por la aproximación que estábamos teniendo nosotros al desafío. Esto nos llevó a cuestionarnos ¿Qué significa de verdad que las personas seamos lo más importante? ¿Estamos diseñando procesos que realmente desarrollan integralmente? ¿Estamos atendiendo todas las dimensiones necesarias para asegurar un verdadero crecimiento como personas, líderes, equipos y organizaciones?

Tratar de responder estas preguntas y nuestro compromiso real de inspirar a las personas a ser mejores, nos hizo remirar lo que veníamos haciendo estos 10 años. Buscar los hilos conductores, las rutas de diseño, las metodologías idóneas, los conceptos claves para seguir haciendo esto que tanto amamos y poder estar a la altura de las exigencias actuales y sobretodo de la responsabilidad que conlleva trabajar en el desarrollo y crecimiento de las personas.

En MG Consulting vivimos convencidos de que siendo mejores personas generamos mejores resultados. Que somos los seres humanos quiénes realmente hacemos la diferencia en las organizaciones. Las tendencias actuales, las necesidades de transformación (cultural, digital), la tecnología, la automatización, la innovación, las metodologías ágiles y todo sobre lo que seguro me quedo corto están diseñadas, lideradas e implementadas por humanos.

Somos conscientes que todo esto potencia nuestro desempeño y lleva a niveles in-imaginados los alcances, resultados e impactos que tenemos en nuestras organizaciones y comunidades. Creemos que todo ello no nos debe de hacer olvidar que hay elementos fundamentales que deben preservarse y no requieren transformarse; como el amor, la solidaridad, el respeto, la colaboración, la empatía, la compasión, la generosidad y tantos más.

Todo esto nos llevó a diseñar nuestro modelo de trabajo PEOPLE, que es la base de todo lo que hacemos y que inspira todas las metodologías y proyectos que trabajamos como MG.

PROPÓSITO: en MG siempre que trabajamos un proceso clarificamos el propósito, los objetivos y los resultados esperados. Creemos que todo empieza por un por qué y que éste conduce todos los esfuerzos posteriores. Esta parte del modelo se hace cargo de lo estratégico, que creemos asegura que el proyecto responda a los intereses centrales de la organización.

ENTORNO: Entendemos y aprovechamos las particularidades del entorno. Somos conscientes que nadie es una isla y que hoy más que nunca lo que sucede y quiénes están a nuestro alrededor tienen muchísimo impacto. Esta parte del modelo se hace cargo de lo sistémico, que creemos asegura que la intervención contemple todas las aristas posibles e involucre a quiénes son claves para el éxito del proyecto.

ORGANIZACIÓN: Diseñamos un proceso sistémico incorporando todas las dimensiones de la organización. Las estructuras organizacionales; las más innovadores o las más convencionales, tienes dinámicas de funcionamiento, poder y coordinación que deben considerarse en cualquier proceso.  Esta parte del modelo se hace cargo de lo organizacional, que creemos asegura que el proyecto respete las estructuras existentes, se alinee a sus dinámicas internas y desde ese conocimiento desafíe lo que sea necesario.

PERSONA: Empatizamos con las personas y ayudamos a construir relaciones de confianza. Lo humano será siempre la pieza clave de todo proceso de desarrollo organizacional. Esta parte del modelo se hace cargo de lo personal, tanto a nivel individual como relacional.

LIDERAZGO: Desarrollamos el liderazgo y sus herramientas claves. Entendemos que el aprendizaje es vital para cualquier proceso y que la incorporación de nuevos comportamientos es lo que asegurará que el impacto sea sostenible. En MG entendemos el liderazgo como el perfecto paraguas para todas las competencias mal llamadas soft. Esta parte del modelo se hace cargo de lo comportamental, aquello que lleva a la realidad (a lo observable) todo lo aprendido en los procesos.

EVOLUCIÓN: Nos aseguramos del impacto de todo lo que hacemos. Entendemos que las organizaciones están en constante crecimiento y que sus resultados son las que les permiten discernir las rutas y decisiones a tomar en torno al futuro. Esta parte del modelo se hace cargo de lo transformacional, del para qué de toda decisión y de su impacto sostenible en el tiempo.

Iniciamos este artículo cuestionándonos si es verdad que las personas son lo más importante en las organizaciones.  Nuestro modelo PEOPLE es la evidencia de que para nosotros sí lo son.  Pongamos a las personas en el centro de todos nuestros procesos, entendamos que son ellas quienes realmente hacen la diferencia y brindémosle espacios de crecimiento y desarrollo que articulen las diferentes aproximaciones en torno a la gestión de personas.

Como siempre la intención es compartir, sumar en este proceso de inspirarnos a ser mejores y seguir colaborando con que las organizaciones sean cada vez más humanas y los procesos más integrales.

Con cariño, Juan Carlos Caballero

Director en MG Consulting